Antiparasitarios - Collares, pipetas y pulverizadores

20 de May del 2014

Para muchas mascotas, la llegada de la primavera y el verano es sinónimo de garrapatas y pulgas, pues con el aumento de temperatura se registra la eclosión de sus huevos y larvas.

El collar, la pipeta y los pulverizadores son formatos antiparasitarios que previenen las pulgas y garrapatas en el perro. Todos son eficaces para mantener a raya a los parásitos e insectos, aunque se diferencian en la manera de aplicarlos y en la duración de su efecto.

Los productos contra pulgas y garrapatas están compuestos por sustancias insecticidas. Se comercializan con las dosis adecuadas para repeler y matar parásitos e insectos que pongan en riesgo la salud del animal, pero también tienen en cuenta que no resulten peligrosos para él ni para el resto de personas y animales que convivan con él.

Los factores que pueden ayudar a elegir entre collar, pipeta o aerosol son: la edad del animal y el entorno donde viva.  En todo caso, el veterinario es quien mejor nos puede asesorar sobre el producto antiparasitario adecuado para nuestra mascota. 

El collar contra pulgas y garrapatas. Es un clásico, presente en el mercado desde hace más de 20 años. Con el tiempo, se han incorporado otros formatos antiparasitarios, como las pipetas y los pulverizadores. Pero una de las ventajas de los collares antiparasitarios, que le ha hecho mantenerse en el mercado, es la larga duración de su efecto repelente contra parásitos e insectos. Un inconveniente del collar puede ser que algunas mascotas pueden desarrollar alergias dermatológicas en el cuello por el contacto con el collar.

Las pipetas: Un formato eficaz que no provoca alergias. Se aplican en la espalda del perro, desde el cuello, hasta poco antes del nacimiento de la cola. Para aplicarlas, hay que separar el pelo, así se asegura que el producto que contiene la pipeta cae sobre la piel. Hay que evitar que el perro se lama una vez que el producto se ha colocado en su espalda. La pipeta también se puede aplicar en las patas del perro, para conseguir que el efecto se extienda por todo el cuerpo. Con el fin de potenciar el efecto de las pipetas, es recomendable no bañar al perro dos días antes de aplicarla, ni dos días después de haberla colocado.

Aerosoles. Los pulverizadores para combatir las pulgas y garrapatas en perros se caracterizan por tener un efecto inmediato, si bien no se mantiene durante tanto tiempo, como el de las pipetas y collares.