Abandono de animales en verano

19 de June del 2014

Aunque el abandono de animales es un hecho durante todo el año, es en los meses de veraneo donde se produce el incremento más importante de esta práctica debido al contratiempo que suponen al viajar. Esto se debe a que muchas familias encuentran más fácil veranear sin las mascotas.

Los animales que sufren más abandono son los perros, seguidos de cerca por los gatos y, en menor medida, por roedores y pájaros.

Irresponsabilidad de los dueños

La causa más importante del abandono es el hecho de que en muchas ocasiones son comprados y adoptados por personas que no tienen en cuenta la responsabilidad que ello conlleva. A veces son regalos o caprichos de alguien que acaba por cansarse del perrito o del gatito que parecen de peluche en cuanto crecen un poco y queda claro que nunca van a dejar de tener las necesidades de un ser vivo.

Aunque el término que se usa es ‘dueño’, un animal no es un objeto y no debe ser usado como tal, llegando a ser maltratado por capricho o abandonado cuando las cosas se ponen difíciles. Adquirir un animal es tomar la responsabilidad de cuidar de él, alimentarlo y protegerlo: por ello la excusa de un hotel en el que no admiten mascotas o un billete de avión no debe ser nunca motivo de abandono.

Abandono en centros y abandono en la calle

Algunas mascotas se abandonan en centros de adopción, pero en muchos casos simplemente se las deja en la carretera o en un lugar apartado. En los casos en los que son los dueños los encargados de llevar al animal al centro de acogida los animales suelen encontrarse en más o menos buenas condiciones, aunque las excusas que pongan los dueños para su abandono no tengan mucho peso.

Por otra parte, las mascotas que se abandonan en la calle no suelen tener tanta suerte. En muchos casos se encuentra a los animales con graves deterioros por falta de alimento o agua, e incluso en muchas ocasiones se recogen perros y gatos que incluso han sido atropellados o sufrido cosas peores.

Una vez en el centro, los recogidos de la calle son inspeccionados por si tuvieran algún chip identificativo con el que localizar a los dueños en caso de no haber sido abandonados. Si el animal no lo tiene, se espera unos cinco días por si aparecieran los dueños; transcurrido ese tiempo y sin haber aparecido alguien que lo reclamaba, el animal pasa a considerarse abandonado.

Autora: Laura Martínez San Segundo

Fotografía: Milo80 en Flickr